Stephan


Hombre de fortuna, logró abandonar Rusia y establecerse en Bélgica. Hasta el último momento intentó convencer a su hijo Jan Paul para salir con él de Rusia, pero el carácter terco de su hijo se empeñó en la idea de quedarse y desafiar al régimen hasta que ya no quedó más alternativa que desertar. El posterior accidente en que Pavlov perdió la vida, le rompió el corazón. Desde entonces, Stephan y su nieto Jan vivieron juntos en Praga, donde la familia mantiene un taller de marionetas. Stephan se culpa y se reprocha por la muerte de su hijo. Para evitar que su nieto, Jan se deje llevar por el odio, le ocultó la verdad sobre sus padres, sin embargo, a pesar de sus buenas intenciones Jan acabó viviendo en Rusia. 

Relación